martes 18 de junio de 2019 - Edición Nº1002
Critica Sur » Provincia » 14 nov 2018

SOCIEDAD

Otros incendios devastadores de la historia de Río Grande

A lo largo de la historia de la ciudad se han producido incendios devastadores y recordados, algunos al parecer intencionales, otro por accidentes o por imprudencias. Recordamos los incendios que terminaron con los históricos galpones del CAP, la antigua BGH y Petropol. ¿Cuáles otros recordás?


Ayer en Río Grande vivimos uno de los incendios más grandes de nuestra historia en la fábrica de plásticos Isla Grande, que dejó sin empleo a al menos 70 trabajadores y obligó a evacuar a cientos de familias en los alrededores. Sin embargo, la ciudad tuvo numerosos incendios recordados por sus grandes dimensiones: desde SADOS a principios de los 80´, Plásticos Fueguinos y Viplastic en la misma década.

El historiador Mingo Gutiérrez incluso recuerda algunos más lejanos y se anima a decir que “todos los riograndenses pasamos en algún momento por un bautismo de fuego, directa o indirectamente”: el primer gran incendio ocurrió el 12 de diciembre de 1896 cuando se consumió la primera Misión Salesiana. Y en 1961 hubo un incendio que afectó toda la cuadra de 9 de julio entre Alberdi y Perito Moreno. Mientras que la primera fábrica que se quemó fue Parket Futura por los años 60.

En esta nota repasamos algunos de los incendios devastadores de la historia más reciente, como BGH en 2007, los tres incendios que terminaron con los galpones del antiguo Frigorífico CAP entre 2012 y 2017; GRA-CA y Petropol en 2012.

 

Incendio en BGH en julio de 2007

El 31 de julio de 2007 los riograndenses se vieron conmovidos cuando el fuego destruyó la planta fabril de la empresa BGH. La fábrica comenzó arder minutos después de las 20 horas, en tan solo algunos minutos las llamas se apoderaron de las naves que componían la planta. En primer lugar se temió por la integridad física de los 400 operarios que durante esta momento se encontraban trabajando. Según se supo en primera instancia el ígneo habría comenzado en uno de los depósitos de la planta, donde se habría producido una explosión que habría desatado la catástrofe.

Uno de los trabajadores relató que “todo empezó en un segundo. No entendíamos qué pasaba, pero logramos salir rápidamente, algunos compañeros trataron de extinguir el fuego pero fue inevitable". 

 Las llamas rápidamente coparon toda la planta, e incluso el fuego alcanzó a una fábrica textil lindante, por lo que se evacuó a todos los trabajadores que se encontraban en las inmediaciones del predio, protegiéndolos de las explosiones que se sucedían.

En ese entonces trabajaban 970 personas, los que en medio de lágrimas e incertidumbre, presenciaban cómo la tradicional fábrica dejaba de existir en cuestión de minutos.

A los meses del incendio comenzó la reconstrucción de la planta, según informaron el proyecto inicial de la nueva fábrica implicó una inversión de U$S 30 millones en concepto de edificación de la planta y adquisición de equipamiento necesario para comenzar a operar, U$S 4,5 millones para la nueva línea de producción de monitores y U$S 1,8 millón para incrementar la capacidad de fabricación de celulares.  

 

Los tres incendios que terminaron con el histórico Frigorífico CAP

Tres incendios, el primero en 2012, luego en 2013 y finalmente el último en octubre de 2017 terminaron por derrumbaron lo que alguna vez fue el Frigorífico CAP en la Margen Sur, justamente donde comenzó la historia de Rio  Grande.

En 2012 un incendio ya había arrasado con parte del ex frigorífico, provocando daños totales en una nave donde se encontraba funcionando una máquina recicladora de plásticos.

Ya en el 2013, un dantesco ígneo se apoderó las tres naves del Monumento Histórico, el museo y el salón de fiestas. Nunca terminó de esclarecerse si el mismo fue intencional.

El último ocurrió en octubre de 2017. En horas de la noche de aquel domingo un enorme incendio se desató en una de las naves del ex frigorífico CAP (Corporación Argentina de Productores de Carne).

De acuerdo a las pericias el ígneo habría sido intencional o al menos podría haber sido un accidente provocado por jóvenes y personas sin hogar que concurrían al lugar y realizaban fogatas para guarecerse del frío. Además, por el estado de abandono de las instalaciones, no había servicios de gas o luz funcionando que podrían haber iniciado las llamas.

Personal de Bomberos Voluntarios y de Defensa Civil del Municipio de Río Grande llegaron al lugar para controlar el ígneo, que afectó completamente el edificio donde se comenzó el incendio, pero que no logró extenderse a las otras naves.

Quienes comenzaron la fogata dentro del edificio abandonado escaparon antes de la llegada de las autoridades, que destacaron que no se registraron heridos a raíz del siniestro.

 

GRA-CA y Petropol, explosiones y llamas en las calles

 

El 16 julio 2012 un voraz incendio azotó al Parque Industrial de la ciudad que afectó las plantas de GRA-CA y Petropol. El siniestro, que se desató cerca de las 21 se vio rápidamente “descontrolado". Más 2000 tambores con contenido sin identificar en un principio que generaron múltiples explosiones dificultaron el trabajo de los bomberos y las llamas se propagaron por la calle.

“Nuestra sirena aérea sonó dando cuenta que el incendio demandaría varias horas de trabajo y necesitábamos que toda la ciudad esté alerta ante el movimiento continuo de unidades de emergencia hacia el lugar”, contaron desde Bomberos Voluntarios.

Mientras se trataba de controlar el incendio generalizado, en ese momento en dos de los cuatro galpones que finalmente seria el saldo total, uno de los bomberos recibiría una descarga eléctrica dejándolo tendido en el suelo y rápidamente socorrido por los propios compañeros quienes solicitaron de manera urgente la ambulancia.

Una gran preocupación se había sembrado sobre todo el personal que debía seguir combatiendo el ígneo que no daba ni un segundo de tregua.

La madrugada fue llegando y el trabajo de bomberos no cesaba el cual recibía la colaboración de varias empresas con recurso hídrico.

Luego de casi 72 horas de trabajo se conoció que en el lugar donde se inició el incendio habían cerca de 2000 tambores con petróleo, desengrasantes y otros combustibles en desuso, altamente inflamables la cual pertenecía la empresa Petropol, incumpliendo varias ordenanzas, la falta de control e irresponsabilidad sobre habilitaciones comerciales las cuales habían sido aprobadas en mayo del 2002 y el código ambiental del 2010 dejaba en claro que ese depósito no debía estar ahí y menos con ese contenido.

Una vez finalizado la labores de extinción llego otro momento más triste ya que todos los equipos de protección personal de todo el cuerpo activo dejaron de servir al encontrarse impregnados de aceites altamente inflamables.

                                                             

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