miércoles 06 de mayo de 2026 - Edición Nº3516
Critica Sur » Sociedad » 28 ago 2017

NOVEDOSA EXPERIENCIA EDUCATIVA

Sin celular en la escuela para fomentar el diálogo y evitar conflictos

Directivos, docentes y alumnos de una escuela secundaria de la ciudad de Ushuaia acordaron no usar los celulares en el colegio y retirarlos a la salida, por “los conflictos que generaban en el aula” y “la falta de diálogo en los recreos”. El sistema se aplica “con éxito” desde hace varios meses en la escuela privada Julio Verne de la capital fueguina luego de que los propios estudiantes lo aceptaron, tras debatirlo en un “consejo de convivencia”.


Directivos, docentes y alumnos de una escuela secundaria de la ciudad de Ushuaia acordaron no usar los celulares en el colegio y retirarlos a la salida, por “los conflictos que generaban en el aula” y “la falta de diálogo en los recreos”. El sistema se aplica “con éxito” desde hace varios meses en la escuela privada Julio Verne de la capital fueguina luego de que los propios estudiantes lo aceptaron, tras debatirlo en un “consejo de convivencia”.

Las autoridades contaron que la restricción en el uso de celulares empezó a discutirse luego de los múltiples conflictos originados en el aula, cuando los profesores descubrían a los alumnos utilizando el celular en clase y también porque el uso de los dispositivos se producía masivamente en los recreos, generando falta de diálogo, y sin que los alumnos optaran por otras actividades. 

El tema empezó discutirse luego de los múltiples conflictos originados en el aula cuando profesores descubrían a los alumnos utilizando el celular durante la clase, pero también porque el uso de los dispositivos se producía masivamente en los recreos, generando falta de dialogo y que no se optara por otro tipo de actividades.


“Al principio algunos cursos probaron cómo era estar desconectados toda la mañana. Y volver a usar los teléfonos recién al mediodía, cuando tienen un rato para el almuerzo. Después el tema comenzó a tratarse en el consejo de convivencia y los propios chicos plantearon que era mejor dejarlos a la entrada y retirarlos a la salida”, explicó Cynthia Cordi, directora del colegio en el nivel primario y apoderada de la institución educativa donde asisten 230 alumnos contando ambos niveles.


Según contó Cordi al Diario del Fin del Mundo, lo que primero parecía complejo después “terminó siendo algo natural. Hasta a los chicos les pareció algo natural. Aprendieron que pueden estar desconectados unas horas, que el mundo no se cae y que se pueden hacer otras cosas. Arman torneos de metegol, pintan o charlan. Encontraron sus formas. Los docentes se comprometieron y hacen lo mismo”, relató la directora.


También contó que el acuerdo fue producto de un “largo camino” y de haber adoptado algunas restricciones anteriores. La escuela tiene aulas digitales desde 2009 y con ello cada estudiante, incluso de nivel primario, cuenta con una netbook.


Los directivos tuvieron que prohibir, primero, el uso de las computadoras en los recreos, para que los chicos buscaran otras maneras de entretenerse, y con el auge de los celulares, tomaron una restricción similar. 


“En el nivel secundario nos pareció que el camino de la imposición no era el mejor y comenzamos a charlar con los alumnos, especialmente sobre la necesidad de aprovechar la clase completa y en los recreos conversar con el compañero en lugar de postearle algo en el Facebook o enviarle un whatsapp”, recordó Cordi.
Al principio no todos los estudiantes estuvieron de acuerdo y los delegados de los distintos cursos se chocaron con el rechazo que la medida generaba, pero finalmente fue aceptada.


“Lo más importante que sienten es que se eliminó un motivo de conflicto. Y entonces todos están más relajados. Es algo así como descansar en la norma. Se acabaron los retos de los profesores, o los argumentos acerca de si el teléfono estaba prendido o apagado y cosas por el estilo”, detalló la directora.

La logística del proyecto tampoco resultó sencilla: el colegio apeló a una planta de reciclado para recuperar los blíster donde vienen envueltos productos de la industria electrónica, recubiertos –incluso- con goma espuma de alta densidad, y así armaron gabinetes por curso donde los estudiantes dejan el celular “apagado” y a reguardo cuando entran al colegio.


Además de solucionar el conflicto de los celulares, la medida también descongestionó las redes internas de la escuela, ya que “aquí se trabaja mucho con la tecnología y 100 teléfonos conectados a wi-fi no ayudaban mucho para eso”, precisó Cordi.


El acuerdo sobre el uso de los teléfonos también despertó otros debates, como la adicción a la tecnología, o la privacidad en las redes sociales, que la institución aborda en seminarios mensuales a propuesta de los alumnos.


“El tema del abuso en el uso de Internet y los teléfonos es una preocupación para los chicos también. Muchos se preguntan si son adictos o si están haciendo una utilización nociva de las nuevas tecnologías. Creo que tienen cierto temor y hablarlo es una manera de poder trabajarlo en la escuela y también en la familia”, reflexionó la directora del colegio privado de Ushuaia.

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