jueves 04 de diciembre de 2025 - Edición Nº3363
Critica Sur » Provincia » 25 nov 2025

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Alerta por sífilis en Tierra del Fuego: más de 300 casos diagnosticados en lo que va del año

Durante las 44 semanas epidemiológicas de 2025, se notificaron al Sistema Nacional de Vigilancia un total de 308 casos de sífilis en población de Tierra del Fuego, lo que representa un incremento del 57 % respecto del mismo período de 2024.


La información sobre la importancia del preservativo abunda; las campañas son cada vez más insistentes y se ven no solo en las redes, sino también en la televisión. Sin embargo, se desestima el uso del preservativo y las enfermedades e infecciones de transmisión sexual están en un máximo histórico.

 

Durante las 44 semanas epidemiológicas de 2025, se notificaron al Sistema Nacional de Vigilancia un total de 308 casos de sífilis en población de Tierra del Fuego, lo que representa un incremento del 57 % respecto del mismo período de 2024 cuando los casos eran 191.

 

Además Tierra del Fuego ostenta una de las tasas mayores respecto a la cantidad de casos en relación a los habitantes: la tasa es de 187,3 casos por 100 mil habitantes.

 

En el análisis por jurisdicción, se destacan Neuquén (110 %), Entre Ríos (72 %), y Tierra del Fuego (57 %) como las provincias con mayor aumento porcentual interanual en sus tasas.

 

La mayor carga de enfermedad se concentró en personas de entre 15 a 39 años representando un 76% del total de casos (n=27.910). En el rango etario donde se observaron las tasas más elevadas del período analizado corresponden al grupo de 20 a 24 años con 228,2 casos cada 100.000 habitantes y en el de 25 a 29 años con 207,7. En ambos grupos, las tasas fueron considerablemente más altas en mujeres (287,9 y 243,1 respectivamente) que en varones (170,9 y 173,2).

 

En segundo lugar, el grupo de 30 a 34 años presentó también una carga elevada con una tasa general de 146,7 por 100.000 habitantes, seguido por el grupo de 15 a 19 años con una tasa general de 108,2 por 100.000 habitantes. A partir de los 35 años se observa una disminución progresiva tanto en casos como en tasas, patrón que resulta más marcado en mujeres.

 

A partir de los 40 años, se registró un descenso progresivo en las tasas de notificación, patrón que fue más marcado en mujeres. Por ejemplo, en el grupo de 40 a 44 años, la tasa fue de 87,4 en mujeres y 77,9 en varones, mientras que en el grupo de 45 a 49, las tasas descendieron a 65,4 y 62,1, respectivamente.

 

Esta tendencia se invierte a partir del grupo de 50 a 54 años, donde las tasas comienzan a ser mayores en varones. Por ejemplo, en el grupo 55 a 59 años, los varones alcanzan una tasa de 57,7, superando a las mujeres (41,7). Esta diferencia se acentúa en los grupos de mayor edad: en 65 a 69 años, la tasa en varones (30,0) duplica la observada en mujeres (12,8), mientras que, en los mayores de 80 años, las tasas son de 9,7 y 2,9, respectivamente.

 

Este patrón etario y por sexo sugiere una alta exposición o detección en mujeres jóvenes, seguido de una inversión del perfil en adultos mayores, donde las tasas masculinas superan a las femeninas. Estas diferencias deben interpretarse considerando variables como el acceso al sistema de salud, el tipo de diagnóstico y los comportamientos asociados al riesgo de infección según grupo etario.

 

Qué es

 

La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema pallidum. Su transmisión ocurre principalmente por contacto directo con lesiones infecciosas durante relaciones sexuales sin protección —anales, vaginales u orales— y, en menor medida, por vía transplacentaria o transfusión sanguínea. La enfermedad evoluciona por estadios clínicos (primaria, secundaria, latente y terciaria), y presenta alta transmisibilidad en sus fases iniciales.

 

En los últimos años se ha registrado un incremento sostenido en las tasas de notificación de sífilis en la población general en Argentina. especialmente entre adolescentes y personas jóvenes. Esta situación representa un desafío para la salud pública, al requerir estrategias integradas de prevención, detección, tratamiento y seguimiento, tanto en los servicios de salud como en espacios comunitarios.

 

La vigilancia de la sífilis en población general permite estimar la magnitud del evento, analizar su comportamiento en distintos grupos poblacionales y territorios, y detectar variaciones en las tendencias temporales. Esta información resulta clave para fortalecer las estrategias de prevención, ampliar el acceso al diagnóstico oportuno, garantizar el tratamiento adecuado y mejorar los circuitos de notificación y seguimiento de casos.

 

Un aumento que también preocupa al mundo

 

A nivel global —y especialmente en América— la sífilis mantiene un crecimiento sostenido durante la última década. El aumento de nuevos contagios, incluida la sífilis congénita, llevó a que distintos países asumieran compromisos regionales para acelerar su eliminación como problema de salud pública.

 

El mayor nivel reportado corresponde a adolescentes y adultos jóvenes, el 76% de los casos se concentra en personas de 15 a 30 años. (Foto: Freepik).

El mayor nivel reportado corresponde a adolescentes y adultos jóvenes, el 76% de los casos se concentra en personas de 15 a 30 años. (Foto: Freepik).

 

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en América los casos en adultos crecieron un 26% entre 2020 y 2022, alcanzando los 3,4 millones. En 2024 hubo un nuevo incremento del 10%, lo que encendió las alarmas de los especialistas.

 

Como respuesta, en julio de 2025 representantes de 23 países de la región se reunieron en San Paulo para definir una agenda común frente a un problema que avanza más rápido de lo que los sistemas de salud logran contener.

 

Tras el encuentro, elaboraron un documento con 15 recomendaciones orientadas a fortalecer el liderazgo político y financiero, ampliar el acceso al diagnóstico y tratamiento, mejorar los sistemas de vigilancia y fomentar la participación de las comunidades.

 

 

¿Cómo detectarlo?

 

La sífilis es una infección de transmisión sexual producida por la bacteria Treponema pallidum. Tiene cura, pero si la infección persiste durante un tiempo prolongado puede generar lesiones y daños permanentes.

 

“Las lesiones pueden aparecer en los genitales, la vagina, el ano o la boca; pueden ser visibles o no. La úlcera inicial desaparece entre las 3 y 6 semanas, pero eso no significa que la enfermedad se haya ido: sigue avanzando”, explica el Dr. Adrián Rosa (MN 87.03 // @doctor.adrianrosa). Por eso es clave el diagnóstico temprano.

 

El contagio es principalmente sexual, aunque también puede ocurrir durante el embarazo y causar graves daños al bebé. Detectarla y tratarla a tiempo es fundamental.

 

Según el especialista, el tratamiento se basa en una inyección de penicilina. Una vez obtenido el diagnóstico, se aplica de manera gratuita tanto en hospitales públicos como privados.

 

 

La única forma de prevenir el contagio es usar preservativo: no existe otra. El campo de látex es la única barrera de contención para evitar consecuencias posteriores.

 

“Detrás de cada persona con sífilis hay otra que la contagió. Por eso es fundamental avisar a las parejas sexuales, actuales y pasadas, para que todas reciban tratamiento y así cortar la cadena de transmisión”, concluye el especialista.

 

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