jueves 21 de septiembre de 2017 - Edición Nº367
Critica Sur » En foco » 20 sep 2016

“La posibilidad de que Sofía esté viva es indiscutible”

El 28 de septiembre se cumplen 8 años de ausencia. Sofía Herrera hoy tiene casi doce años, en presente. El Juez Eduardo López –en diálogo con Crítica Sur- aseguró que existen dos cuestiones indiscutibles: “La posibilidad de que Sofía esté viva” es una de ellas; la otra: “Tenemos en claro que los papás no tuvieron nada que ver con la desaparición”.


En los días previos a esta entrevista, una mujer llamó desde La Plata al Juzgado de Río Grande y dijo ver una nena muy parecida a Sofía Herrera en un colectivo. Mandó una foto y algunos datos. Era otra pista perdida, pero refleja el dinamismo y la permanencia que el caso aún tiene en todo el país.

El próximo 28 de septiembre se cumplirán ocho años de la desaparición de Sofía Herrera. Tenía tres años y medio cuando la vieron por última vez en el camping “John Goodall”. Hoy debería estar cerca de cumplir doce y antes de que termine este 2016 se conocerá una nueva actualización de su rostro.

La permanencia del caso en el pensamiento colectivo y los viajes constantes de los padres de la pequeña por todo el país, son lo que mantienen viva la investigación que, a pesar de ser abundante, hasta ahora no dio resultados en ningún sentido.

El juez de instrucción, Eduardo López, estuvo a cargo de la causa desde el primer momento. Hace pocos días fue designado por concurso como nuevo juez del Tribunal Penal de Río Grande. Esto implica que, en pocas semanas, dejará la investigación en manos de un juez subrogante, hasta que un nuevo concurso determine quién ocupará definitivamente su lugar.

Crítica Sur dialogó con el magistrado en su despacho para repasar distintos momentos de la investigación; las hipótesis, el papel de los padres y hasta qué punto se los investigó; las versiones y los comentarios de la gente y fundamentalmente, el rumbo actual. Además, cuenta lo que significó para él esta causa que dejará antes de que termine el año.

Buscar y Buscar

Los ocho años de búsqueda forman –para el Juez López- la base para seguir buscando a Sofía, incluso cuando él deje la causa. “Lo que tratamos de hacer es realizar un esquema de búsqueda o de investigación, con un conjunto de gente que priorice la idea de equipo y de método, entonces la causa avanza más allá de las personas”, dijo.

“La idea siempre fue armar esquemas de búsqueda y métodos del trabajo que superen a las personas” señaló remarcando que “la chance real de poder encontrar el paradero de Sofía o saber qué pasó con ella está justamente en mantener el dinamismo de la búsqueda”.

Es que, a pesar del paso de los años, todavía hoy tiene una vigencia muy importante la causa, lo que ayuda tanto al juez como a la familia a no perder la esperanza.

“De repente hace unos pocos domingos la mamá (María Elena Delgado) estuvo en un programa de televisión muy importante como es el de Mirtha Legrand y toda esa semana siguiente estuvo en San Luis en un programa de viajes que fuimos haciendo, con la contribución del Poder Ejecutivo que entabla los contactos con la gente de Derechos Humanos de cada una de las provincias, entonces Elena viaja y es recibida por las autoridades de las provincias”, contó López.

La causa nunca deja de recibir información. “Siempre en estos ocho años hemos recibido, más allá de lo que fue el epicentro de la causa en cuanto a volumen y cantidad de información, que se podía centrar en los primeros años de la investigación, hoy por hoy sigue absolutamente vigente”, añadió.

Sofía está viva

A pesar de que ya suman ocho años de investigación abundante en acciones y papeles, aunque negativa en resultados, para el juez Eduardo López hay dos cosas que son irrefutables: Una de ellas es que “la posibilidad de que Sofía esté viva es indiscutible”.

Respecto a esta afirmación, el magistrado señaló que “hicimos un trabajo en el camping y en las zonas aledañas, hasta excavaciones arqueológicas, utilizamos geo radares, trajimos perros de búsqueda de gente viva y de gente fallecida, que recorrieron cientos de kilómetros. Hemos buscado en los ríos, en los canales de aguas cercanas al camping y también hemos organizado rastrillajes a lo largo de toda la Ruta 3, complementarias y de las zonas inmediatas siguientes de cada uno de los caminos que lo hicimos con Prefectura, Gendarmería y la Armada, y no hemos encontrado nada”.

Con todo esto la posibilidad de que Sofía esté viva es indiscutible, puede no estarlo, pero no tengo ningún elemento que me diga que no está viva porque buscamos muchísimo y no encontramos nada. Hoy por hoy no hay ningún elemento que nos pueda decir que Sofía falleció, objetivo, real, contundente, claro”.

Los papás de Sofía

La segunda afirmación contundente de López: “Tenemos en claro que los papás no tuvieron nada que ver con la desaparición” de la niña.

Las expresiones mediáticas y en redes sociales de una mujer que asegura ser vidente, pero que además afirma casi a diario que “Sofía fue asesinada por sus padres y está enterrada en su casa” sorprenden a muchos, y otros hasta le dan lugar de certeza.

Para el juez –sin embargo- se trata de una “habladuría, de personas que tratan de sacar algún protagonismo sobre el dolor ajeno y que incluso no tiene ningún viso de realidad, es una cosa sin ningún sentido lo que se dice”.

“Nosotros sabemos que los papás no tuvieron nada que ver y que la persona que toma a Sofía es por una cuestión totalmente ocasional y casual. Los papás no conocían a la persona que se llevó a Sofía, ni la persona que se la llevó conocía a los papás. Fue un hecho excepcional de los que claramente ocurren”.

Además precisó que “también vemos muy claro que Sofía fue al camping, tenemos totalmente acreditado y claro que los amigos de los papás que fueron tampoco tienen absolutamente nada que ver”.

¿De qué manera se los investigó? “Los padres fueron las personas más investigadas”, dijo el magistrado que cumple diez años como juez de instrucción, también fue fiscal y aseguró que “nunca investigamos tanto a un grupo de personas”.

Para López “se trata de un imaginario instalado” y remarcó que “Elena y Fabián son dos buenas personas que les toca transitar una tragedia enorme, ellos fueron muy buenos papás mientras tuvieron a Sofía y son muy buenos papás porque no cesan en la búsqueda”.

En este sentido señaló que “hay que ponerse por un segundo en la situación de ellos; los que hablan es porque es gratis y cada uno se hará responsable de lo que dice, y de las consecuencias que genera. Pero sobre la base de datos no científicos y totalmente imaginarios no es justo juzgarlos”.

La investigación

“Hemos hecho cosas muy importantes desde el punto de vista investigativo”, señaló el juez argumentando que en las tareas participaron la Policía de Tierra del Fuego, la Federal y la Bonaerense, tuvo intervención en algún momento la Policía de Chile, la Gendarmería, Armada, Prefectura, y hasta el FBI llegó a la provincia. Nadie encontró nada.

Desde el punto de vista tecnológico, López aseguró que “se han hecho cosas fantásticas sin mucho resultado”. Se buscaron fotos satelitales del día que desapareció y posteriores. Con ayuda de equipos especiales de la Policía Federal se recreó a Sofía físicamente haciendo un ejercicio de arrojar su cuerpo al mar en días de mareas similares para ver cómo se comportaba el cuerpo, ya que en algún momento se especuló con la posibilidad de que algunos pescadores la hubiesen tomado y la hubiesen arrojado al mar.

“Hemos revisado centenares de comunicaciones telefónicas buscando al titular del teléfono y al usuario, tomando las antenas en determinado margen de horario, identificamos todos los teléfonos que supuestamente habrían pasado por el camping o estuvieron cerca y eran unas 220 personas y se individualizaron a todas”, agregó.

Y continuó: “Se trajeron equipos especiales de la Policía Bonaerense que trabajaron con las comunicaciones y en base a determinados teléfonos de interés cruzaron un total de 53 mil comunicaciones. Eso derivó en 28 allanamientos simultáneos en los cuales se levantaron todos los elementos posibles de ser sometidos a ADN”.

También relató que “creamos un equipo interdisciplinario de psicólogos y analizamos todos los casos de abuso sexual de menores de la provincia que se hayan judicializado o llegado a Policía 10 años atrás de la desaparición de Sofía, para ver si encontrábamos algún parámetro similar a este caso, y no”. “Hemos trabajado no con un psicólogo sino con equipos de psicólogos que no encontraron nada”, agregó.

Tenemos en claro que Sofía fue al camping, que fue un hecho ocasional y que si se sigue buscando existe la posibilidad de saber dónde está Sofía o qué le pasó. Las cosas a veces tardan, pero tengo la certeza de que si no la buscamos no la vamos a encontrar nunca, o reducimos las posibilidades”, dijo López.

El tiempo no es el mejor amigo de las investigaciones, pero –según el magistrado- nadie le puede sacar el derecho a los padres de tener la esperanza concreta de saber dónde está su hija. En esa línea, asegura que “nosotros no tenemos ningún elemento concreto como dejar de buscarla”.

Las novedades

Un trabajo reciente con el Registro Nacional de las Personas permitió a la Justicia comparar las huellas de 3.000 menores que fueron inscriptos de manera tardía en nuestro país.

“Hay chicos que se inscriben tardíamente, se hizo un trabajo de comparación de huellas dactilares. Así se fueron descartando miles de casos”, remarcó López.

Para el juez la clave está en no dejar de buscar. “Hace pocos días en los Estados Unidos encontraron el cuerpo de un niño después de 20 años”, dijo y mencionó que a medida que pasan los años la posibilidad de que incluso Sofía se reconozca a sí misma en una foto en algún momento “tampoco se descarta”.

Quizás la novedad más importante es que se está trabajando en una nueva actualización de rostro que se conocerá antes de que finalice el 2016. Las últimas dos se realizaron en 2010 y 2012. “Ya estamos trabajando en la nueva actualización porque Sofi se pierde cuando tenía más de tres años, son ocho años más, la cara necesariamente fue cambiando y ese cambio tenemos que ir acompañándolo, a través de un experto que va dibujando y retratando los cambios fisionómicos”, explicó.

El juez adelantó que “va a estar cerca de fin de año y con eso podremos tener una idea bastante cercana a cómo sería Sofía ahora, eso es lo que nos ayuda a poder buscarla”.

“A partir de eso es difundir, difundir y difundir. Nosotros periódicamente y bastante seguido tenemos llamados desde distintos lugares del país hay personas que al día de hoy siguen dando noticias de haber visto una chica parecida a Sofía Herrera”, sostuvo.

Además, el juez señaló que la recompensa continúa vigente, si bien el asunto no aparece en la página web creada para la búsqueda: www.sofíaherrera.com.ar. También se mantiene activo el 0800-222-7634 (SOFI) para aportar cualquier dato.

Hay una recompensa, pero no tuvo mucho resultado. No creo que surja algún resultado por la plata sino por presencia y la difusión, por permanencia, por estar atentos a cada uno de los datos que nos van llegando”, mencionó.

Sabor a frustración

Para el juez, a pocas semanas de dejar la causa Sofía, no es una investigación más sino la más importante de su carrera judicial hasta el momento. “Es algo distinto, más allá de la dimensión que tomó, nos tocó buscarla y la buscamos, la idea es seguir buscándola”, dijo.

Aun así, no deja de reconocer que la falta de resultados le deja un “sabor a frustración”.

“El tema es saber que estas cosas pasan, y después depende mucho de dónde pasen y cómo pasen, quiénes intervengan. Mientras se mantenga la línea de búsqueda no encontramos ningún motivo para pensar que no se pueda encontrar a Sofía o saber qué le pasó”, señaló

“Es una causa que nos ha marcado un poco a todos y que ha sido un antes y un después”, remarcó el juez.

¿Cambió algo de la forma en la que los fueguinos nos manejamos con nuestros hijos? “Ocurre que uno nunca puede estar absolutamente atento como padre y cubriendo todos los peligros” dijo y repreguntó. “Cuantas veces uno simplemente se distrae un segundo y si justo se combinan ciertos factores uno tiene una tragedia de este tipo”.

No había un solo motivo para pensar que podía pasarle algo a Sofi cuando le pasó. Ella estaba entre un grupo de conocidos en un camping, un domingo a la mañana, y en nueve minutos no es que se fueron a bailar y la dejaron encerrada en la casa dos días; en un lugar totalmente controlado y contenido en nueve minutos desapareció, y eso le puede pasar a cualquiera”, analizó.

Para López “los resultados no han sido buenos y en realidad tiene más olor a frustración que a enriquecimiento, pero más de lo que hicimos no hay. Estamos tranquilos porque sabemos que más no pudimos hacer, pero es frustrante que no haya resultados. El tema es siempre seguir investigando”, cerró.

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