miércoles 22 de noviembre de 2017 - Edición Nº429
Critica Sur » Industria » 12 sep 2017

INDUSTRIA FUEGUINA

Contrabando: “En el caso de los celulares la situación es súper preocupante”

El presidente de AFARTE, Federico Hellemeyer, afirmó que por lo menos 3 millones de celulares Android entran contrabandeados al país cada año. “Es el 30% de la producción local, un volumen que si pudiéramos lograr producir a nivel local sería una inyección a la industria buenísima con un gran incremento de puestos de trabajo”.


El contrabando es un fenómeno que en este momento no está perjudicando a la industria en general en sino específicamente al celular, aseguró el presidente de la Asociación de Fabricantes Argentinos de Terminales Electrónicas (AFARTE), Federico Hellemeyer.

“Nosotros no hemos detectado contrabando, o no por lo menos en cantidades preocupantes y significativas para los otros productos, televisores o aires acondicionados”, asegura.

Pero advierte que en el caso de los celulares es “súper preocupante” porque “nosotros tenemos una producción de 9,5 millones de unidades y en contrabando estamos hablando de 2,5 o 3 millones de equipos contrabandeados, lo cual es una locura”.

El titular de la cámara empresaria afirma que “es un volumen que si pudiéramos lograrlo en su gran mayoría para aumentar la producción sería una inyección de actividad industrial buenísima con consecuentes mayor demanda de puestos de trabajo”.

Es casi un 30% de la producción anual, y estas no son cifras de las cuales se pueda dudar, no son números tirados alegremente”, dijo en Fm del Pueblo.

¿De qué manera se establece el número de celulares contrabandeados? “Muchas veces cuando llevamos la preocupación a las autoridades explicamos de qué manera se analiza”, afirmó.

“Cuando uno activa un teléfono inteligente con sistema operativo Android, uno acepta unos términos y condiciones de la empresa propietaria del sistema. Cuando eso ocurre, a las marcas se les prende como si fuera un tablero de control para acciones de   marketing, la identificación de esa activación que se machea con una cosa que se llama imei, que es una especie de DNI de ese teléfono. Con esa verificación salta si ese teléfono es un equipo fabricado en Argentina para ser comercializado en el país, o importado  legalmente, o si es lo que ellos llaman un equipo fabricado en un tercer país para ser comercializado en otro tercer país, y que de repente se mete en nuestro mercado”, explicó.

En este sentido remarcó que “estos tres millones de unidades es una cantidad absolutamente objetiva e indubitable, con lo cual no hay manera de disputar esta cifra”.

Para explicar el fenómeno sostuvo que “acá debe haber múltiples formas en el cual este contrabando se materializa, porque se necesita espalda financiera para girar una operación  de 3 millones de equipos, comprarlos y revenderlos, por más margen que le saque, en el minuto cero tiene que tener la plata para hacer la compra”.

Incluso, aseguró que por el origen de ese número, hay algunas precisiones que se pueden conocer. “Ese numero de 3 millones de equipos, no incluye los equipos que no sean de sistema Android, excluyen los equipos Apple”, dijo.

Pero además ese número también “incluye el caso de una persona que de buena fe viaja al extranjero, compra un teléfono Android en el extranjero y lo ingresa al país. Dependiendo del valor del equipo, la persona podrá estar cometiendo o no una infracción aduanera, que es no declarar el equipo si pasa la franquicia”.

Hellemeyer aclaró que “en los planteos que nosotros le hacemos al Estado Nacional en sus distintas reparticiones a las cuales vamos a ver por este tema, nosotros no nos concentramos en eso que es lo que normalmente hace el tipo que compra un celular afuera y lo trae para uso personal. Eso no es contrabando, ahí no hay finalidad comercial”.

“Desde ese punto en adelante, comienzan un montón de casos, el tipo que trae cinco equipos para probar suerte, el que viene 10 o 20 equipos y después organizaciones. Todo eso está generando mucha conflictividad en el mercado, porque causa perjuicio fiscal. Más de tres millones de equipos que no pagan impuestos, que se trazan en la más absoluta ilegalidad, no pagan derechos de importación, no pagan IVA ni cargas sociales”, detalló.

El titular de AFARTE preguntó “¿Cómo se puede competir contra eso?, es imposible, si es básicamente una actividad ilegal, siempre ellos van a ser más competitivos que uno. Uno puede entender que la motivación para que esto exista es que logran unos precios mucho más baratos pero si no tienen que asumir ningún costo de la economía formal, siempre van a lograr costos más baratos, esa no es una explicación satisfactoria”.

Por último, manifestó que “esta es una práctica que se desarticula haciendo mucha inteligencia y detectando las organizaciones ilegales que están detrás de este fenómeno”.

 

 

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