miércoles 20 de marzo de 2019 - Edición Nº912
Critica Sur » Sociedad » 25 feb 2019

historias de vida

La vuelta al mundo en 1.277 días: el sueño de Gonzalo y Romina se puso en marcha

Romina Mencia y Gonzalo Nava emprendieron -desde Río Grande- el sueño más ambicioso que comparten desde que se conocieron y decidieron una vida juntos, hace ya seis años: dar la vuelta al mundo. Y planean hacerlo en tres años y medio. Más de 1.200 días de travesía, por etapas.


Por:
Redacción Crítica Sur

“Suena como un sueño muy grande. Pero acá estamos felices de poder cumplir este sueño. Viajar es hermoso”.

Así se presentan Gonzalo Nava y Romina Mencia en ‘Planetando TDF’, la página de Facebook en la que esperan dejar plasmado el sueño más ambicioso que comparten desde que se conocieron y decidieron una vida juntos, hace ya seis años: dar la vuelta al mundo en tres años y medio. 1.277 días de travesía, dividido en etapas.

La primera de ellas, que se prolongó por cinco meses, la cumplieron durante 2018. “Latinoamérica en moto”, resumió Gonzalo a Crítica Sur. Y explicó: “La primera salida fue a mitad del año pasado para hacer la Costa Atlántica y el centro del Amazonas, y ahora nos vamos para completar la Costa Pacífica y algo de la cordillera, como Paraguay, Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia y Chile”.

Estimamos que esta salida nos va a llevar entre seis y siete meses”, dijo Gonzalo.

La entrevista, que se pactó un par de horas antes de que partieran a cumplir la segunda etapa del viaje, el viernes último, fue seguida de cerca por los padres de Gonzalo -Alejandra y Gustavo– y un grupo de los amigos más cercanos, quienes los despidieron con un asado en el taller donde equiparon las dos motos en las que viajan.  

“La moto de viaje era originalmente una Suzuki V-Strom 650, con la que hicimos un viaje de prueba desde Buenos Aires a Formosa; regresando hasta Balcarce y nuevamente a Buenos Aires. Eran una vacaciones de trabajo que usamos para probar cómo nos sentíamos, pero nos dimos cuenta que la moto nos quedaba chica por el equipaje que llevábamos, así que una de las soluciones fue comprar una moto chica para que Romina probara y aprendiera, que fue una Honda XR 125, y que treinta días después terminó con las valijas puestas, así que hicimos el primer viaje con esa moto”, explicó.

La segunda etapa, en cambio, los tendrá en dos motos: Gonzalo en su Suzuki V-Strom 650 y Romina en una flamante Honda XR 190.

“La primera etapa fue todo Brasil, Surinam; Guayana Francesa y bajamos por el Amazonas, y ahora queremos salir por la Ruta 40, porque no la conocemos”, contó Romina.

Gonzalo vuelve a calcular: “Vamos a hacer la Ruta 40 por lo icónica que es, desde El Calafate hasta La Quiaca, y estimamos que nos llevará entre 40 y 45 días”.

“En principio, con este concepto de dar la vuelta al mundo en tres años o tres años y medio, intentamos dividir el mundo en grandes zonas y marcarnos, a grandes rasgos, ciertos plazos. Sabemos los países que vamos a recorrer, pero no sabemos exactamente las rutas, las ciudades que vamos a atravesar ni los puntos que vamos a recorrer”, admitió.

A partir de la primera travesía, ambos coincidieron en que dedicaron más tiempo del necesario en algunas ciudades y regiones, perdiendo así la oportunidad de conocer otros destinos con mayores atractivos turísticos y culturales para cumplir con los plazos de viaje.

Cuando uno está cerca de alguna ciudad tiene que escuchar a la gente del lugar para que te guíe”, opinó Gonzalo.

La idea de conocer el mundo demandó, desde luego, un esfuerzo económico al que se apegaron siguiendo un plan: ahorrar todo lo posible en tres o cuatro años. En ese lapso, incluso, atravesaron etapas de desempleo. “Queríamos probar la experiencia de vivir fuera del país, de trabajar en otro lugar, y eso se fue transformando con el paso del tiempo en terminar nuestras carreras para poder irnos a conocer varios lugares”, repasó Gonzalo.

Y el resultado de ese esfuerzo compartido no contempla solo una travesía alrededor del mundo en motos: “Esperamos viajar en distintos medios de transporte”, contó.

Sabemos que en alguna parte queremos viajar en barco a vela, y que una parte de Europa la queremos recorrer en bicicleta”, detalló.

Romina admitió que siempre es difícil dar el primer paso para encarar este tipo de aventuras, lejos de familia y amigos, aunque no lo duda un instante: “La experiencia que te queda es para siempre y vale la pena intentarlo”.

A ninguno de los dos es necesario preguntarles sobre las expectativas de este nuevo viaje: “Es otra aventura, otros paisajes y otra gente, que es lo más grato que nos llevamos de la primera experiencia”, contó Gonzalo y Romina le da la razón mientras lo escucha. Las sonrisas de ambos, en todo momento, marcan el entusiasmo con el que partieron el viernes pasado.

Durante la entrevista con Crítica Sur hubo tiempo para hablar de la convivencia en este tipo de viajes. “Es un poco más intensa, pero lo sobrellevamos de la misma manera que la llevamos acá”, contó Gonzalo. Y Romina agregó: “Dividimos las tareas y cada uno se ocupa de lo que le toca”.

También sobre la idea de grabar el viaje en video, aunque la realidad es que “grabamos mucho pero no teníamos tiempo de editar”. Para la segunda etapa sumaron cámaras de casco que además permiten grabar las conversaciones en ruta.

Las comunicaciones no son un tema menor. No se trata tanto de llevar un registro de viaje y compartir videos en redes sociales sino, más bien, de llevar tranquilidad a sus familiares y amigos.

De hecho, Alejandra y Gustavo -los padres de Gonzalo- recuerdan un viaje de los jóvenes hasta Porvenir, en pleno invierno. “Salieron a las dos de la tarde de Río Grande y eran las once de la noche y no teníamos noticias de ellos”, contó Gustavo.

Lo que debería haber sido un viaje sin sobresaltos se convirtió, en realidad, en 24 horas de incertidumbre para las familias que no dudaron en contactarse con las autoridades de San Sebastián y Carabineros. “Preocupados uno siempre está, pero mientras vayan dando señales de vida”, dijo Alejandra ante esta nueva etapa de viaje.

“Latinoamérica en moto es la primera etapa, la segunda etapa será Norteamérica, Canadá y México, con la idea de viajar en un camper (casa rodante), y una tercera etapa será África, Europa, Asia y Oceanía”, detalló Gonzalo.

Y cerró, como si fuera necesario repetirlo: “Queremos dar la vuelta al mundo”.

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