sábado 18 de agosto de 2018 - Edición Nº698
Critica Sur » Sociedad » 10 ago 2018

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Cinco claves para tener en cuenta antes de pedir una tarjeta de crédito

Los consejos de los especialistas apuntan a evitar un endeudamiento que se vuelva peligroso y abarcan desde la noción del historial crediticio y capacidades de pago, hasta la comparación de costos.


Aunque el consumo está resentido por los efectos de la corrida cambiaria sobre la actividad económica todavía se percibe un aumento sostenido de la cantidad de tarjetas de crédito que operaron en el país durante el último año. Según datos del Banco Central (BCRA) ya circulan más de 40 millones de plásticos entre entidades públicas y privadas, cerca de tres millones más que en el mismo período que el año anterior.

Perseguidos por una inflación de dos dígitos y casi sin alternativas para obtener ganancias con tasas reales (por encima del índice de precios), los argentinos se acostumbraron a "tarjetear".

Sin embargo las tarjetas de crédito pueden ser un instrumentos financieros peligrosos. De hecho, el economista dedicado a la educación financiera Ezequiel Baum las describe como "un cuchillo muy filoso" en su libro "Ordená tu economía", aunque también sugiere que "si se lo agarra por el mango se pueden hacer cortes muy prolijos".

En la misma línea se encuentra Rodrigo Nadal, director de Resolvé tu deuda: "Las tarjetas de crédito son vistas como un instrumento que permite vencer los vaivenes de la economía. Simplemente con pensar que los usuarios pueden financiar en cuotas sus consumos o acceder a descuentos bancarios mientras suman puntos o millas de viaje las hace parecer perfectas. Pero el problema principal es el desconocimiento general sobre las condiciones de financiación, lo que hace que las personas cometan el error de comenzar a pagar solo el mínimo de la tarjeta".

Quizás el pago mínimo sea una de las "trampas" más comunes en las que caen los consumidores, dado que el hábito de solo cumplir con este compromiso indispensable para que la tarjeta siga habilitada puede derivar un sobre endeudamiento. De todas formas, para mantener las finanzas personales ordenadas es preciso arrancar desde el momento en que se decide acceder a una tarjeta de crédito.

Conocer el historial crediticio: Cuando se realiza una solicitud en un banco lo primero que analiza la entidad es el comportamiento financiero del potencial cliente. Evalúan los ingresos para definir la capacidad de pago, averiguan sobre deudas pasadas y los plazos en los que se cumplieron esos compromisos. Nadal recomienda que en caso de que una persona tenga una deuda, la cancele antes de solicitar un nuevo crédito, "ya que es probable que de lo contrario no aprueben la petición".

Identificar el objetivo del crédito: No todas las tarjetas son iguales, por lo que es necesario evaluar y definir cuál será el uso que se le dará a ese dinero. Los requisitos, plazos y hasta la aprobación es diferente para cada crédito. "Además, es importante tener en mente cuál es el objetivo que se busca cumplir e identificar las opciones que mejor te ayuden a cumplirlo", aclaran en Resolvé tu deuda.

Comparar las opciones: el siguiente paso es investigar sobre los diferentes tipos de créditos que hay en el mercado. Las personas no suelen interiorizarse sobre las características de cada préstamo y terminan solicitando uno que no satisface su consumo de la mejor manera.

Determinar la capacidad de pago: el crédito no es un ingreso extra sino una forma de extender el uso del dinero. Es fundamental determinar el monto máximo al que se puede comprometer un pago mensual sin afectar la economía. Baum advierte sobre la noción del límite de la tarjeta: "Ya sea el límite de compra, de cuotas o de adelantos, tenemos que ser conscientes de que un plástico nos permite gastar al menos el doble de nuestros ingresos. El vértigo puede ser peor si se maneja más de una tarjeta de crédito y con más de un banco".

Analizar el Costo Anual Total (CAT): es una medida estandarizada que permite comparar el costo del financiamiento crediticio entre productos. Debido a que este indicador no sólo involucra las tasas de interés, sino todas las comisiones, es una buena referencia para determinar qué tan caro es un crédito. No obstante, Nadal señaló que "los beneficios no están incluidos en ese porcentaje, por lo que un CAT menor podría no garantizar un plástico acorde a los objetivos del solicitante".

Fuente: El Cronista.

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