miércoles 26 de septiembre de 2018 - Edición Nº737
Critica Sur » Sociedad » 6 jul 2018

SOCIEDAD

Las mascotas y el frío: ¿necesitan abrigo extra?

¿Qué saben los dueños acerca de las bajas temperaturas y la necesidad real de sus perros o gatos? Enterate en esta nota cuándo y cómo protegerlos sin perjudicarlos


COn el invierno más que instalado, los entusiastas dueños de perros y gatos corren a los “pet shops” para abrigar a sus mascotas. Sin embargo, muchas veces el apremio y elección se basa más en el “look”, o lo “gracioso” y “vistoso” que puede verse el animal, que en la necesidad real de abrigo de la mascota, para cuidarla correctamente. 

Lejos de “tendencias” y el “marketing” de moda, es necesario ser responsables con el cuidado y carencias concretas del animal. 

Por ello, José María Bayo, médico veterinario acerca en esta nota consejos y datos, para que las bajas temperaturas no hagan mella en ese integrante de la familia, que tanto amás. 

¡Guau! ¿Tengo frío? 

Aunque muchos dueños insistan en que a sus mascotas sólo les falta hablar, existen profesionales como Bayo, que brindan consejos concretos, a la hora de no descuidarlos ni sobrepasarse cuando llega el invierno...¡A tomar nota! 

¡Cuidado con la intemperie! Generalmente se recomienda como prioridad que los perros estén al reparo de la intemperie. Lo ideal sería que estén en una casa calefaccionada como realidad óptima. Sin embargo, muchas veces no es posible porque no se tiene lugar o espacio propicio. Entonces en estos casos, es bueno que los dueños le brinden a su mascota una casita (del material más cálido posible) o refugio propio donde guarecerse de las bajas temperaturas. Fundamental si el perro va a dormir o a permanecer en el patio. 

Este consejo implica a cualquier raza que se tenga, incluso a los perros de pelo largo porque el frío penetra igual.

El abrigo (en perros de pelo corto) Se trata de perros como el doberman, el dogo, el pinscher (entre otros) en donde lo ideal es poder ponerles algún tipo de abrigo. Sobre todo cuando tienen que salir y hace mucho frío. Si el día está templado, no es tan necesario. 

Los de pelo largo: Es el caso de animales de pelaje como el collie, el pastor inglés, o San Bernardo. Si bien hay confrontaciones respecto a que usen o no abrigo, hay personas que les compran prendas contra el frío, y otras que no. En los perros que tienen este estilo de pelo, lo primero es analizar el origen de la raza, y consultar con el veterinario si es conveniente algún tipo de indumentaria, ya que abrigar a un perro como el siberiano, originario de Alaska, se supone, sería innecesario. 

Los de pelo intermedio: se trata de razas como los cócker, caniches, yorkshireyorkies, o bisón frezé (por nombrar sólo algunos) . Aquí la recomendación sería abrigarlos, pero sacarles la prenda todos los días, o día por medio, para así cepillarles el pelaje y que de esta manera no se apelmase el pelo por debajo del abrigo. Hay que pensar que si se les pone ropa a partir de los meses de marzo- abril, y se les saca recién en setiembre-octubre, les generará eun apelmazamiento del pelo, resequedad, y hasta caspa. La piel de lñ animal entonces no respira, creando un micro-clima que le puede generar hasta hongos.

También la electricidad estática hace que los pelitos se aglutinen entre ellos, se fijen y quede el pelo muerto. 

¿Disfraz o abrigo? Hay que ver qué ropa se les compra, ya que hay prendas muy extravagantes, porque están “de moda” que suelen ser molestas para el animal. Ahora si el perro se muestra cómodo y con movilidad, no habría inconveniente. 

¿El perro tiene su propia capacidad térmica? Si bien sí la tiene, los de pelo intermedio puedan estar bien en climas más templados como el de Buenos Aires, pero en el caso de nuestra provincia, en donde la amplitud térmica es más grande y de repente a la noche caen heladas más fuertes o nevadas, se hace necesario el abrigo, con los consejos anteriormente señalados. 
¿El tamaño de la mascota, hace que pueda tener más o menos frío? Esto es real, ya que al ser más pequeños pueden tener más frío, ya que poseen un menor volumen metabólico por lo que pierden por convección más rápido el calor. 

¿Calentadores sí o no? Pueden resultar peligrosos. Si se les llega a poner una estufa a querosén por ejemplo, pueden volcarla y comenzar un incendio. En el caso de que sea eléctrica, un cortocircuito podría también generar un accidente. Si se desea colocar este tipo de calor para el perro, lo adecuado sería una instalación muy específica como la que le ponen a los cerdos, a cierta altura, con lámparas infrarrojas, o a los pollitos con campanas de gas a cierta distancia. 

Alimentación invernal. Es importante brindarles un buen alimento, el mejor que se pueda y permita el bolsillo. Ante las temperaturas bajas, la cantidad de debe aumentarse entre un diez a un quince por ciento de acuerdo al peso y raza del perro. 

Uno de los más friolentos es el chihuahua. 

La vacuna, vital para protegerlos 

Según el veterinario, “hace unos años entró al país una vacuna que es crucial para protegerlos de la denominada enfermedad ‘tos de las perreras’. Hay dos laboratorios que la producen. Se trata de la vacuna ‘bordetella bronqui -séptica’. Es una bacterina que se aplica de manera intra basal, o sub cutánea. Las aplico y recomiendo para evitar esta enfermedad que es altamente contagiosa en épocas de invierno, sea la raza que sea”. 

La tos de las perreras se caracteriza justamente por una tos en el perro, similar a la de un fumador. “Entonces se necesita hacer un tratamiento antibiótico de 15 a 20 días, menos días si mejora. La idea es que no se vaya a hacer una neumonía que pueda llegar a matar a la mascota. Lo ideal es aplicarla entre los meses de febrero o mayo, o incorporarla siempre al calendario de vacunas junto con otro plan sanitario” detalló el profesional. 

¿Bañarlos en invierno? Si se desea cuidar la higiene del animal, lo fundamental en esta época es secarlos muy bien. Primero con un toallón y luego con el secador. Dejarlo afuera para que se seque por más sol que exista, en invierno, no es aconsejable. 

Los gatitos, sagaces con la temperatura. Astutos por naturaleza, buscan solos su lugar en sitios altos de la casa, ya que el calor sube. Aún siendo callejeros, puede verse cómo están en los techos, en la salida de los calefactores o chimeneas. En cuanto a la ropa no es necesaria, y no les agrada, ya que se sienten apresados.

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